COMENTARIOS SOBRE EL PASADO DE MONTERREY

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Tomás Mendirichaga

Resumen

LAS ORDENANZAS DE NUEVAS POBLACIONES DE 1573 estipulaban que la planta de la población, es decir sus plazas, calles y solares, se trazarían “a cordel y regla, comenzando desde la plaza mayor y desde allí sacando las calles…” Al delinearse éstas, se debían conceder los primeros solares a la iglesia y a las casas reales. Además, se ordenaba que al terreno de la iglesia “ningún edificio se le arrime, sino el perteneciente a su comodidad y ornato”. Añadiendo: “Los demás solares se repartan por suerte a los pobladores…” y, los predios que quedaran, se concederían a los que “después fueren a probar”.


El fundador de la población debería conceder, a quienes quisieran asentarse, “solares para edificar casas…” Los terrenos se otorgarían “según la calidad de las personas”, quienes estaban obligadas a tener “edificados los solares y poblada la casa”.


Las ordenanzas advertían a los pobladores: “comiencen con mucho cuidado y valor a fundar sus casas y edificar de buenos cimientos y paredes…” Las viviendas debían construirse “de manera que sirvan de defensa y fuerza contra los que quisieren estorbar o infestar la población…” Debían tener, además, patios y corrales, “con la más anchura que fuera posible para salud y limpieza”. Se buscaba, por último, la uniformidad de las construcciones: “Procuren cuanto fuere posible que los edificios sean de una forma por el ornato de la población”.


 

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Detalles del artículo

Cómo citar
Mendirichaga, T. (2023). COMENTARIOS SOBRE EL PASADO DE MONTERREY. HUMANITAS DIGITAL, (38), 111–119. Recuperado a partir de https://humanitas.uanl.mx/index.php/ah/article/view/1905
Sección
Historia